La producción al por mayor de bobbleheads se centra en la escalabilidad y la consistencia para cumplir con pedidos de gran volumen. El proceso comienza con la confirmación del pedido masivo, momento en el que el fabricante y el mayorista acuerdan las especificaciones (por ejemplo, diseño, cantidad, material y precio). El equipo de diseño finaliza un diseño estándar (o varios diseños para catálogos mayoristas) y crea un molde maestro de arcilla. A partir de este molde maestro se producen múltiples moldes de caucho para aumentar la capacidad de producción. La resina se vierte en los moldes de caucho por lotes para fabricar un gran número de piezas en blanco, que luego se procesan en líneas de ensamblaje: primero lijado y pulido, seguido de pintura con esquemas de color estandarizados para garantizar la uniformidad en todas las unidades. La instalación del muelle también se realiza por lotes, con trabajadores capacitados para instalar los resortes de forma consistente y lograr una oscilación estable. Se realiza una inspección de calidad aleatoria sobre muestras de cada lote para verificar la precisión del color, la firmeza estructural y el rendimiento del muelle. Tras superar la inspección, los bobbleheads se empaquetan en envases masivos (por ejemplo, cajas con separadores) para protegerlos durante el transporte a gran escala. El mayorista recibe el pedido por volumen, que luego puede distribuirse a minoristas u otros clientes, completando así el proceso de producción y suministro al por mayor.